El síndrome del impostor

Síndrome del impostor

¿Alguna vez lo has hecho bien en un exámen pero entonces pensaste que era sólo una casualidad? ¿Que, seguramente, en la próxima prueba todo el mundo se iba a dar cuenta de lo incompetente que eres realmente? No estás solo. De hecho, esa sensación es tan común que incluso tiene un nombre: el «síndrome del impostor» o «fenómeno del impostor»

Conociendo a tu saboteador interno

Todos tenemos una «voz interior» que está constantemente juzgando cada acto que realizamos. Este es nuestro crítico interno y si tendemos a darle demasiada credibilidad, puede llevar a sentimientos de vergüenza, deficiencia, baja autoestima o incluso la depresión. El síndrome del impostor es uno de los múltiples rostros de este crítico interno.

Sufrimos el síndrome del impostor cuando no somos capaces de interiorizar nuestros logros y sentimos un temor constante de ser expuesto como un «fraude». Las evidencias que prueban nuestro éxito y competencia son interpretadas como suerte, casualidad o como resultado de hacer creer a otros que uno es más inteligente y competente de que lo que realmente es.

Conquistando el síndrome del impostor

Si sufres de este tipo de sentimientos de insuficiencia, ten en cuenta que hay muchos otros que secretamente lo comparten. Cada uno tiene diferentes dones y fortalezas.

El síndrome del impostor no es un trastorno mental formal y no tiene una definición estándar, por lo tanto no ha habido un consenso claro en cuanto a las opciones de tratamiento disponibles, pero, si no se trata, puede limitar la capacidad de abrirse a nuevas experiencias, y aumentar el temor de exponer la propia incompetencia.

Síndrome del impostor

Hay varias opciones para manejar el síndrome del impostor. La principal es discutir el tema con otras personas del mismo campo. Los mentores pueden hablarnos de sus experiencias pasadas en las que era frecuente el síndrome del impostor. La mayoría de las personas que experimentan el síndrome del impostor no son conscientes de que otros también se sienten inadecuados. Una vez que se aborda la situación, las víctimas dejan de tener la sensación de estar solas en su experiencia negativa. Además, reflexionar sobre estos sentimientos de impostor es clave para superar esta carga. Hacer una lista de logros, comentarios positivos y casos de éxito también ayuda a manejar el síndrome del impostor. Finalmente, desarrollar un fuerte sistema de apoyo que proporcione retroalimentación sobre el rendimiento y tener discusiones sobre el síndrome del impostor de forma regular es imprescindible para aquellos que lo experimentan.

A continuación se presentan algunas sugerencias para luchar contra la sensación de ser un impostor.
  • Sé amable contigo mismo
  • Buscar apoyo/compartir tus sentimientos
  • No uses «sólo» y «solamente» al describir su trabajo
  • No te disculpes por los errores de percepción

El síndrome del impostor es un problema relativamente común para todos los aprendices, pero puede y debe ser superado con la estrategia adecuada. No seas tu propio saboteador.

Ya que estás aquí, es fácil compartir y a lo mejor a alguien le gusta...Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *